El monasterio de San Victorián

En pleno Sobrarbe, en el término municipal de El Pueyo de Araguás y al pie de la Peña Montañesa, se encuentra uno de los monasterios más antiguos de España: San Victorián.

Antes de intentar adentrarnos en su historia vamos a conocer al santo al que está dedicado, y lo primero es situarnos en el tiempo: estamos en el siglo VI, en época de los visigodos. En Italia, mientras, hay un personaje extraordinario: San Benito de Nursia, el padre del monacato en Occidente, razón por la cual se le considera hoy el patrón de Europa. Parece (aunque aquí nos moveremos, como otras veces, en ese territorio que hay entre la historia y la leyenda) que Victorián fue un monje compañero y discípulo suyo, que de Italia pasó a Francia y de allí a España, donde se cuenta que fundó un monasterio en el barranco de Vadiello. Cuentan que su fama fue tal que fue elegido abad del monasterio de San Martín de Asán, el más importante de toda la región, donde escribió una regla para sus monjes. Allí moriría en el año 561, y allí se veneraron sus reliquias.

Vida de San Victorián

Varios monjes de aquel monasterio llegaron a ser obispos de Huesca, de Tarazona, de Zamora, de Tarragona… En fin, que en esto estaban cuando se produjo la invasión musulmana, a partir del 711. Algunos cristianos huyeron hacia el Pirineo, pero los musulmanes permitieron quedarse a los que quisieron. ¿Qué pasó con el monasterio? Pues hay quien piensa que se convirtió en la residencia de los obispos mozárabes de Huesca (un mozárabe era un cristiano que vivía en territorio musulmán).

El condado de Sobrarbe

Mientras, en el norte del actual Aragón fueron naciendo tres pequeños condados que poco a poco se fueron organizando: Aragón, Sobrarbe y Ribagorza. El segundo de ellos, Sobrarbe, está muy vinculado a los orígenes legendarios del Reino, y de hecho los dos primeros cuarteles del escudo de Aragón, el árbol de Sobrarbe y la Cruz de Iñigo Arista, tienen que ver con episodios que supuestamente tuvieron lugar en aquellos años. Y fue precisamente allí donde, según cuenta la tradición, se fueron los monjes con las reliquias de San Victorián a fundar un nuevo monasterio que se convertiría en el más importante del condado y panteón de los míticos reyes de Sobrarbe. De hecho, hay una tumba que siempre se ha considerado como la de Iñigo Arista, a la que Pedro IV, tan cuidadoso siempre con todo lo relacionado con el ceremonial, mandó una tela bordada con la cruz que lleva su nombre, que se creía que había sido el primer escudo de Aragón.

Los primeros documentos que hablan del monasterio son del siglo XI, una época en la que los reyes empiezan a concederle privilegios y posesiones. De aquella época solo queda un tímpano románico muy deteriorado, integrado en las construcciones posteriores. Del mismo momento, del siglo XII, es esta bellísima mitra que se conserva en el Museo Diocesano de Barbastro.

Mitra de San Victorián

Las construcciones que se pueden ver actualmente son de los siglos XVI al XVIII, cuando el abad consigue el apoyo de Felipe V para unas obras en las que destaca la iglesia barroca:

Interior de la iglesia, del siglo XVIII, antes de la restauración

A aquella iglesia, que fue desmantelada por la diócesis de Barbastro a mediados del siglo XX, pertenecía un magnífico retablo con pinturas de fines del siglo XV y principios del XVI pero con mazonería (la arquitectura del retablo, por decirlo de alguna manera) barroca, que actualmente está en la catedral de Barbastro, adonde fue llevado en 1952.

En cuanto a la magnífica sillería del coro, en la que se sentaban los monjes, está ahora en la iglesia de Boltaña. Los relieves de los respaldos de sus 27 asientos se dedican a San Benito, del que si recordáis San Victorián fue compañero y discípulo.

En 1835, después de la Desamortización, el monasterio paso a manos privadas. El edificio se fue arruinando pero lo ha comprado el Gobierno de Aragón y desde los años noventa se han llevado a cabo diversas campañas de restauración (que continúan en este momento) que han permitido abrirlo al público. Una estupenda noticia si tenemos en cuenta que San Victorián es un lugar muy relacionado con nuestra identidad, vinculado a orígenes legendarios del Reino a través de los míticos reyes de Sobrarbe y a las historias representadas en el escudo de Aragón.

Animaros a visitar el monasterio de San Victorián y todo el Sobrarbe. Mientras, podéis seguirnos entrando en http://www.facebook.com/identidadaragonesa o en twitter @estatutoaragon. Y si queréis conocer más historias sobre rincones del Aragón “desconocido”, aquí os dejamos otras entradas de nuestro blog:

La Cartuja de las Fuentes


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Categorías: Historia y Arte, Joyas del Patrimonio | 3 comentarios

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3 pensamientos en “El monasterio de San Victorián

  1. José Mª

    Con respecto a la historia del Monasterio de San Viturián, uno de los asuntos que me ha llamdo poderosamente ka atención es el largo, duro y costoso contencioso que matuvieron los monjes de San Viturián afincados en Graus (Huesca) y la mitra de Barbastro.
    !Que cantidad de tiempo, dinero y estratégias, implicando a los habitantes de Graus para mantener el poder el Abadiado sobre sus 44 o 45 iglesias de su zona de influencia¡

  2. Pingback: Derecho foral introducción | La identidad de Aragón

  3. Pingback: ¿Podemos consi… | pacoanchoas

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