EL Parque Nacional de Ordesa: Camino al circo de Soaso

Son más de 15.000 hectáreas en el corazón de los Pirineos aragoneses. Un impresionante ecosistema conformado por cuatro valles, cada uno con sus propias peculiaridades y dominados por un macizo montañoso que alcanza los 3.348 metros de altura. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se configuró así en 1982, tras una ampliación que sumó al territorio originario los valles de Pineta, Añisclo y Escuaín. La figura de protección ya era efectiva en el Valle de Ordesa desde 1918. Allí se encuentra el recorrido más conocido y transitado del Parque, la ruta al Circo de Soaso.

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El Circo de Soaso, destino final del sendero más popular del Parque Nacional de Ordesa.

Se trata de un sendero marcado y señalizado siguiendo el curso del río Arazas, que crea atracciones naturales accesibles a través de construcciones humanas. Finaliza al pie del Macizo del Monte Perdido y sus tres cimas de más de 3.000 metros de altura, en el llamado Circo de Soaso, una planicie de origen glaciar rodeada por altas paredes de piedra. Un entorno singular que ha merecido estar en la lista del Patrimonio Mundial de UNESCO.

Para acceder al camino hacia Soaso hemos de situarnos en Torla. Desde este municipio de unos 300 habitantes, que en 2014 incorporó a su nombre la palabra “Ordesa”, se pueden iniciar varias rutas por el Valle. Llevan a los circos glaciares de Cotatuero y Carriata o a cumbres como la de Mondarruego, calificada como la montaña protectora del Valle de Ordesa. Son rutas de altura, para montañeros con cierta preparación. Nos permiten acercarnos a atractivos naturales como la Brecha de Roldán, paso abierto en la pared rocosa de las cumbres justo en la frontera entre España y Francia. Su origen se explica con una leyenda que cuenta cómo el legendario guerrero franco Roldán abrió la brecha tirando su espada, para poder ver su tierra de nuevo antes de morir.

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Brecha de Roldán entre las cumbres de Ordesa.

De esta y otras leyendas de Ordesa y sus alrededores, así como de todos los caminos que parten desde Torla, se encuentra información en el Centro de Visitantes. Para muchos éste es el primer paso del camino. Reciben los consejos de los guías del Parque y pueden conocer qué paisajes y diversidad animal y vegetal les esperan en el recorrido. Incluso pueden ver un ejemplar disecado del bucardo, una especie de cabra montesa que vivió y se extinguió en el Valle de Ordesa.

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Centro de Visitantes del Parque Nacional de Ordesa en Torla.

Para comenzar el camino al Circo de Soaso hay que llegar hasta la conocida como pradera de Ordesa, explanada en el centro del Valle y último lugar al que se puede acceder en coche. Justo antes de llegar está señalizado el monumento al pirineísta Lucien Briet, escritor, fotógrafo y explorador francés. Es considerado el impulsor del Parque Nacional de Ordesa. Para ello recorrió la zona y la documentó exhaustivamente, exponiendo a todo aquel que le quería escuchar la belleza del lugar y la necesidad de su protección. Parte de aquel trabajo está recogido en el libro “Bellezas del Alto Aragón” publicado en Huesca en 1913.

En la Pradera encontramos un bar y servicios, antes de sumergirse en una naturaleza aunque, eso sí, por sendas especialmente acondicionadas. Los carteles avisan de que no se debe salir de ese recorrido: hacerlo puede dañar el ecosistema y acelerar el proceso de erosión.

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Sendero que sale de la Pradera en los primeros metros de la ruta.

La primera parte del camino, de una hora de ida y un desnivel de apenas 100 metros, nos conduce a las Cascadas el Estrecho. Aunque también desde la Pradera, y si se quieren emociones más fuertes, se puede optar por la Senda de los Cazadores. En lugar de llevar hasta el fondo del valle junto al río nos conduce por lo más alto de la pared derecha, obteniendo otra perspectiva de la zona. Es una senda más exigente, con un desnivel de 650 metros. Hay quien opta por ir por un lado y volver por el otro.

El camino más sencillo y popular comienza atravesando un precioso hayedo-abetal en el que también vemos bojes. Los colores de la primavera y el otoño estallan en una exhuberante sinfonía. Paneles informativos explican cuáles son las especies vegetales que allí creen y los animales que por allí viven. Aunque, con miles de hectáreas de terreno a su disposición, no es fácil ver a estos últimos cerca de donde pasean los humanos.

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Uno de los paneles informativos del Parque frente a la pared conocida como “Gallinero”.

En la primera hora de camino encontramos ya tres preciosos enclaves esculpidos por el agua en la roca. Las cascadas de Arripas, de la Cueva y del Estrecho definen esta parte del recorrido y marcan también el inicio de un segundo segmento que cruza un precioso bosque de hayas. Seguimos por un camino ancho, preparado para un vehículo, pero remontamos en zigzag el valle en un desnivel de más de 500 metros. Los grandes árboles y el paisaje de cuento de hadas o de miedo, según la estación, acompañan al caminante durante las dos siguientes horas.

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El bosque de hayas es una explosión de color en otoño.

El camino ancho se acaba al final de este segmento, justo al lado de otro de los enclaves extraordinarios del sendero: las gradas de Soaso. Se trata de cinco cascadas seguidas que configuran una espectacular escalera de agua a las puertas del Circo de Soaso. El caminante las salva pasando justo al lado, por una senda de importante desnivel desde la que contempla el agua cristalina fluyendo por los desniveles de roca.

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Las Gradas de Soaso es uno de los enclaves más destacados del Valle de Ordesa.

El paisaje cambia por completo al llegar al Circo. La espesa vegetación se convierte en amplios prados de montaña. La altitud o las condiciones meteorológicas configuran otro escenario. Un camino de cemento, convertido después en senda, se dirige al fondo. En el recorrido se disfruta de las escarpadas paredes de piedra que rodean la explanada, del Monte Perdido, el Cilindro y el Marboré, las Tres Sorores, imponiéndose en altura al frente, o de los cursos de agua que rasgan los pastos que comen las vacas. Y como recompensa, al final, una preciosa cascada llamada “Cola de Caballo”, emergiendo entre la Punta Tobacor y el Macizo del Monte Perdido.

Es la última visión antes de volver a recorrer de vuelta uno de los paisajes que definen Aragón y que más personas disfrutan cada año.

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La Cola de Caballo es la recompensa final de la Ruta más popular del Parque.

Enlace a la página web oficial del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido:

http://www.magrama.gob.es/es/red-parques-nacionales/nuestros-parques/ordesa/guia-visitante/

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Categorías: Paisajes y comarcas | 3 comentarios

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3 pensamientos en “EL Parque Nacional de Ordesa: Camino al circo de Soaso

  1. Pingback: El Parque Natural del Moncayo | Asociación de Amigos del Castillo del Compromiso de Caspe

  2. Pingback: El Parque Natural del Moncayo | La identidad de Aragón

  3. Anónimo

    ESTOY DESEANDO PODER VISITAR ESTOS PARAJES, ME PARECEN FANTÁSTICOS Y ESPECTACULARES!

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