La Berrea en la Sierra de Albarracín

Cuando el verano deja paso al otoño, mientras los cielos del anochecer, cada jornada un poco más temprano, se tiñen del color ocre que pronto adquirirán las hojas y las temperaturas pasan rápidamente de la calidez al frescor, la naturaleza nos brinda uno de sus fenómenos más vistosos y emocionantes. La berrea es de carácter global, pero en Aragón hay un lugar especialmente adecuado para disfrutarlo: la Sierra de Albarracín.

Panorámica de la Sierra de Albarracín.

Los protagonistas de semejante espectáculo natural son unos habitantes de excepción, los más grandes y esbeltos entre la fauna salvaje de la zona. Es el tiempo de aparearse entre los ciervos y los machos, en su momento de mayor esplendor, hacen exhibición de su poderío físico. El objetivo: impresionar a las hembras y conseguir el mayor número posible de cópulas para perpetuar la especie. La táctica: emitir sonoros bramidos que retumban entre las montañas y los valles.

Cualquiera puede disfrutar del espectáculo. En la Sierra de Albarracín pasan sus días centenares de cérvidos. Y cuando están en edad adulta, una vez al año, entran en celo. Es la ley de la vida: las hembras se muestran receptivas sexualmente mientras se produce la ovulación. La mayoría de especies salvajes tiene este tipo de ciclo por una razón muy práctica: cuando nazcan las crías será el momento en el que hay más alimento disponible, lo que facilita la lactancia. Además, es el periodo con el clima más propicio para la cría.

Los ciervos se muestran más a los humanos durante el tiempo de berrea.

Aunque haya muchos ciervos en una zona, nunca es fácil verlos. Se cuidan de los humanos. Pero el tiempo de apareamiento lo cambia todo. Si habitualmente hembras y machos adultos hacen vidas separadas, en esta época los segundos buscan desesperadamente a las primeras. Esto les hace bajar la guardia y merodear por espacios descubiertos, exponiéndose a las miradas. Y nuestra especie aprovecha para verlos o, en el caso de algunos, invitarnos a verlos.

Actividad económica

En la Sierra de Albarracín la berrea de los ciervos se ha convertido en una actividad económica. Empresas turísticas, instituciones o establecimientos hosteleros organizan excursiones a enclaves desde los que es posible ver los animales. Conscientes del tirón, se han instalado una red de observatorios con paneles interpretativos desde los que es posible disfrutar del espectáculo natural. Y también existen propuestas que se apoyan en otros atractivos de la zona para organizar planes de jornada completa.

Espacios para la observación y paneles interpretativos en la Sierra de Albarracín.

El tiempo es limitado: la berrea suele producirse entre el 10 de septiembre y el 15 de octubre, según las condiciones climatológicas. Pero el aprovechamiento es cada vez mas intenso. Las visitas para observar a los ciervos en época de celo aumentan cada año. Resulta una actividad idónea para familias y grupos de amigos a los que les gusta disfrutar de la naturaleza. Además de la propia observación, los guías se ocupan de explicar previamente las peculiaridades de los ciervos y ponen todos los medios necesarios para una vigilancia exitosa.

Si se opta por una visita organizada, es muy posible que el o la guía nos muestre los restos de una cornamenta, parte del ciervo de importancia vital en este momento de sus vidas. Las astas crecen y se caen cada año en relación con el ciclo reproductivo, porque su función principal es la de ayudarles a competir con otros machos por las hembras. Son, además, un símbolo de fertilidad: cuanto más grandes y con más puntas son las cuernas, más atractivo es el macho.

Los guías explican las peculiaridades de los ciervos antes de la observación.

Tiempo de bramidos

Cuando las hembras entran en celo los machos huelen las feromonas y empiezan a reclamar el territorio con sus bramidos. Su objetivo es copular con el mayor número de ellas, por lo que no permitirán que ningún otro ejemplar se acerque a la zona que controlan. Y no dudarán en batirse en duelo por el dominio de su harén utilizando la cornamenta.

Con la potencia de sus bramidos, los ciervos no solo buscan marcar el territorio. También es una llamada a las hembras, otro símbolo de autoridad con el que destacar ante ellas. La cantidad de berridos que consiga producir cada ciervo también se relaciona con la fuerza que posee. Berrear tiene sus costes energéticos. Y, atentos en defender el mayor territorio posible y ocupados en copular, los machos pueden estar prácticamente sin comer todo este tiempo. Por eso algunos pueden incluso morir por puro agotamiento al final del periodo.

La berrea supone un gran gasto de energía para los ciervos.

No es obligatorio optar por alguna de las ofertas que ofrecen empresas, asociaciones o instituciones para disfrutar de la berrea con una excursión organizada. Cualquiera puede, al menos, escuchar los bramidos de los ciervos desde la carretera o los caminos. Eso sí, sin el consejo adecuado no es tan fácil ver a los animales. Existen puntos señalizados en una amplia ruta por toda la comarca Sierra de Albarracín, especialmente en zonas como Bronchales, Noguera, Orihuela del Tremedal y Tramacastilla. Son espacios que nos sitúan ante espacios amplios y nos alejan, por ejemplo, de las acciones de caza que se realizan durante este periodo. Pero generalmente siempre necesitaremos algún instrumento para aumentar la imagen para ver a los ciervos.

Es necesario llevar prismáticos o un telescopio para disfrutar de la berrea.

Además de evitar a los cazadores, los visitantes deberían tener en cuenta otros consejos básicos para disfrutar de la berrea. Es necesario advertir que este tipo de animales, aunque no son agresivos, se pueden asustar. Podría ser muy peligroso, por su tamaño y cornamenta, hacer sentir acorralado a un ciervo. Además, hay que tener en cuenta que no deberíamos alumbrar al bosque por la noche para no molestar a la fauna y, mucho menos, confundir a los cérvidos imitando el bramido de los animales.

Disfrutar de la berrea supone ser respetuoso con la naturaleza que nos rodea.

El disfrute de la berrea debe ser muy respetuoso con la naturaleza. Nunca se nos tiene que olvidar que estamos invadiendo el espacio de los ciervos y que lo que hacemos es mirar sus vidas, por lo que debemos hacer con el mayor de los respetos.

Categorías: Paisajes y comarcas | Deja un comentario

Navegador de artículos

Déjanos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: