El Real Monasterio de San Juan de la Peña

Muy cerca de la localidad de Jaca, junto a la imponente Peña Oroel, se encuentra el Real Monasterio de San Juan de la Peña; un lugar único por su belleza, así como por la del entorno en el que se ubica, origen de extraordinarias leyendas. Y también un cenobio de gran importancia para la Historia de Aragón porque fue uno de los pilares en los que se asentó la monarquía aragonesa en sus orígenes al ser designado como Panteón Real. Hoy dedicaremos nuestro blog a conocer esta joya del Pirineo oscense.

San Juan de la Peña. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

En la segunda mitad del siglo XI, el recién creado Reino de Aragón, tras la unificación de los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza por Ramiro I, se encontraba en pleno proceso de afianzamiento político y militar frente a los reinos vecinos. En esos años, el rey Sancho Ramírez, estableció una fundamental alianza con la Santa Sede al “infeudar” su Reino y su persona a la autoridad papal. También se asentó la frontera sur frente a los musulmanes. Y se creó la ciudad de Jaca como capital del reino y sede la Catedral de San Pedro. Fue entonces cuando el antiguo Monasterio de San Juan de la Peña se convirtió en panteón de la familia real y vivió su época de mayor esplendor.

Panteón de nobles. Fuente: https://porsolea.com

En su Panteón de nobles se ubican las tumbas de veintidós personalidades relacionadas con el origen de Aragón en cuyas bonitas lápidas, además de crismones y adornos florales, ya podemos encontrar la “Cruz de Íñigo Arista”. También hay sencillas lápidas de monjes. Y en la zona del panteón real, en unos sepulcros excavados en la piedra bajo la gran roca, que hoy quedan ocultos tras la reforma realizada en el siglo XVIII, se encuentran enterrados los tres primeros reyes de la Casa de Aragón: Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I, junto a otras reinas y princesas.

Panteón real. Fuente: Wikipedia

El monasterio se ubica al abrigo de una enorme mole de piedra, de ahí su nombre, y su origen se pierde en tiempos remotos. Seguramente, como otros muchos centros de culto asociados a cuevas en las montañas del Pirineo, hunde sus raíces en el siglo VIII cuando estos refugios naturales sirvieron de escondite a quienes huían del implacable avance musulmán. Aunque las primeras noticias que tenemos de él son de mediados del siglo IX. Entonces se hizo enterrar allí el rey de Pamplona García Jiménez y gozó de la protección del conde aragonés Galindo II. El año 920 se consagró la iglesia que dio origen la fábrica actual promovida por Galindo Aznárez II.

El monasterio bajo la roca. Fuente: http://www.monasteriosanjuan.com

Se trata iglesia de una pequeña de iglesia carácter mozárabe que hoy queda bajo la iglesia actual del siglo XI. Estaba formada por dos naves y dos ábsides separados e insertados bajo la piedra. Curiosamente, en esta iglesia los altares estaban dedicados a San Julián y Santa Basilisa, pero el monasterio siempre estuvo bajo la advocación de San Juan el Bautista.

Iglesia mozárabe. Fuente: wwwromanicoaragones.com

Cuenta la leyenda que se debió a su legendario fundador: San Juan de Atarés. Era de familia noble pero renunció a sus bienes para marcharse a vivir como ermitaño a una cueva en el Monte Pano, en la cercana Sierra de San Juan. Allí fue tentado por el demonio que le ofreció riqueza y poder, pero el bueno de Juan se resistió orando hasta que cayó desmayado. Cuando despertó un ángel estaba junto a él y le ordenó que se trasladase a vivir bajo la gran peña y fundase allí un santuario dedicado a San Juan Bautista. Juan obedeció al ángel. Construyó un humilde santuario bajo la peña y el mismo lo decoró tallando con sus manos una pequeña imagen del Bautista. Allí pasó en solitario el resto de su vida y antes de morir dejó una nota en la que decía: «Yo, Juan, edifiqué esta iglesuca y, el primero, la habité. Desprecié el mundo y, como pude, levanté estas paredes por el amor de Dios y por devoción a san Juan bautista. Aquí he vivido mucho tiempo y ahora, muerto, descanso en el Señor. Amén».

Monasterio nuevo en la pradera de San Indalecio. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

Años después, otro joven noble llamado San Voto, que era natural de Zaragoza, salió de caza con su caballo, que corría de forma extraordinaria, y siguiendo el cauce del río Gállego llegó hasta los Mallos de Riglos. Persiguiendo un ciervo llegó a la pradera de San Indalecio y al borde de la peña el ciervo, el caballo y el joven se precipitaron al vacío. Pero antes de despeñarse San Voto pidió auxilio al Bautista y por intercesión del santo se obró el milagro: El caballo fue descendiendo lentamente hasta posar sus cascos sobre la dura roca, en la que quedaron impresos, y ambos resultaron ilesos. San Voto se dirigió entonces a la base del precipicio y allí, escondida entre la maleza, descubrió la choza y el cuerpo muerto del ermitaño. Emocionado y agradecido el joven comprendió que aquella era una señal divina y decidió abandonar su vida anterior para ir ese lugar a continuar la labor de Juan de Atarés. A la tarea se sumó también su hermano San Félix, y poco tiempo después se les unieron dos hombres más; San Esteban y San Marcelo, formando así la primera comunidad. Las reliquias de todos estos santos eremitas fundadores de San Juan de la Peña fueron trasladadas a la catedral de Jaca, donde todavía se pueden venerar.

Grabado de San Voto encontrando el cuerpo de San Juan de Atarés

A lo largo de la alta Edad Media el monasterio fue creciendo y se mantuvo a duras penas a pesar de la inestabilidad política. El rey Sancho III el Mayor de Navarra, que lo protegió de forma especial, inició la ampliación de su fábrica con la construcción de la nueva iglesia sobre la primitiva y de diferentes estancias como la llamada “Sala del Concilio”, que fue dormitorio, y el maravilloso claustro bajo la roca. La nueva iglesia es de mayores dimensiones y consta de una sola nave rematada por un presbiterio dividido en tres preciosos ábsides semicirculares escavados en la piedra.

Ábsides románicos: Fuente: http://www.monasteriosanjuan.com

Las nuevas relaciones de Aragón con la Santa Sede determinaron también que en este monasterio se abandonase el rito mozárabe y se pusiese a la comunidad de frailes bajo la regla benedictina, lo que supuso el inicio de la expansión de la orden a través del Camino de Santiago.

Pinturas románicas. Fuente: http://www.romanicoaragones.com

De esta época son también los frescos que, a pesar de la humedad, todavía se conservan en las bóvedas de la iglesia mozárabe y que se representan escenas de la vida y el martirio de San Cosme y San Damián. Unas pinturas preciosas que atribuyen al círculo del Maestro del Panteón de San Isidoro de León quien había sido discípulo del maestro de Jaca.

Claustro de San Juan de la Peña. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

El claustro es la joya artística más interesante del monasterio, tanto por su ubicación como por la calidad de las esculturas que lo decoran. De los primeros capiteles apenas quedan algunos ejemplos. Pero los que sí que se conservan muy bien son buena parte de los realizados en la segunda mitad del siglo XII por el taller del “Maestro de Agüero” o “Maestro de San Juan de la Peña”. Encontramos diversos ciclos de representaciones que destacan por la gran expresividad de sus personajes, como ponen de manifiesto sus grandes ojos almendrados, y la naturalidad de sus detalles.

Capiteles del claustro. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

A partir del siglo XIII, el monasterio fue perdiendo importancia y poco a poco entro en un lento declive. Un desastroso incendio en 1675 determinó que la comunidad se trasladase a un nuevo edificio en la pradera de San Indalecio. Afortunadamente, el viejo monasterio sobrevivió a guerras y desamortizaciones, y hoy, tras ser declarado monumento Nacional en 1889, podemos disfrutar de su gran valor histórico y su belleza.

Categorías: Historia y Arte, Joyas del Patrimonio | Deja un comentario

Navegador de artículos

Déjanos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: