El Parque Cultural del Río Martín

Al norte de la provincia de Teruel, a lo largo del valle que ha ido horadando el cauce del río Martín, encontramos un conjunto patrimonial único donde se conjuga de forma extraordinaria Naturaleza, Historia y Arte. Desde los monumentales murallones de arenisca de sus cañones, hasta las pinturas levantinas, los poblados, los monumentos mudéjares y los castillos, en el Parque Cultural del Río Martín se guarda un bello trazo de la historia de los últimos 300 millones de años. Hoy nos acercamos a conocer esta joya de nuestro Patrimonio Cultural.

Cañones del curso medio del río Martín. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

El río Martín, que nace en la Sierra de San Just, comenzó a fluir hace un millón de años, atravesando un territorio que en aquél entonces era bastante plano. Pero con los siglos, su perpetua corriente ha ido horadando la roca hasta modelar algunos de los relieves más espectaculares de Aragón. Destacan los estrechos que abre el río en su curso medio, zona que comprende el Parque Cultural, y por el cual realizaremos hoy nuestro paseo… Admiremos su rico patrimonio natural, artístico, e histórico.

Estrechos del río Martín.

En lo que al relieve respecta, no solo asistimos a la conocida erosión ocasionada por el agua: en las rocas calizas, la disolución ha creado allí valles kársticos como el del río Cabra, dolinas como la de San Pedro, y una miríada de cuevas y abrigos que, en último término, serían ocupadas por los primeros grupos humanos, en periodo prehistórico. Desde hace cerca de un millón de años, esas gentes y sus descendientes han continuado la tarea de conformar y embellecer este maravilloso rincón de Teruel.

“El Tío Garroso”, una de las figuras levantinas más bellas e icónicas del parque, ubicada en la cueva del mismo nombre, en Alacón. Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es

Primero, lo hicieron con las famosas pinturas levantinas que descubrimos en los abrigos rupestres, y, posteriormente, con la construcción de poblados ibéricos, aldeas y bonitas iglesias mudéjares. De esta forma, el trabajo iniciado por el agua y prolongado por la mano humana, tuvo su feliz conclusión en 1995 con la catalogación del territorio como Parque Cultural. La delimitación del mismo la constituye el macizo de la Muela, por el sur, y la sierra de Arcos, por el norte, comprendiendo un espacio de casi 150 km cuadrados. Esta circunstancia hizo posible fomentar el desarrollo rural sostenible de la zona, así como proteger y facilitar su disfrute a todo el mundo.

Iglesia de Montalban, en la comarca de Cuencas Mineras -que junto con la comarca de Andorra-Sierra de Arcos, y la del Bajo Martín, constituyen las tres comarcas en las que se ubica el Parque Cultural del río Martín-. Fuente. http://www.patrimonioculturaldearagon.es

El que recorre los cañones y gargantas del Parque Cultural del río Martín será, a intervalos, un jinete atravesando las inhóspitas tierras del far west, y un visitante del Jurassic Park. De hecho, sus más espectaculares rocas pertenecen Mesozoico, como es el caso de las areniscas rojas de Peñarroyas, resultado de la lenta sedimentación de antiguos ríos ya desaparecidos. Aún pueden observarse los cráteres originados por las gotas de agua, así como las icnitas o pisadas fosilizadas de numerosos reptiles y anfibios del pasado.

Peñarroyas, Montalbán. Fuente: http://www.casaruralvalero.com

La fauna y la flora del curso medio del río Martin otorgan mil colores a estos hermosos parajes: el naranja y violeta de las guillomeras se funde en los verdes pinares; el rojo fruto del acebo da brillo a los carrascales; el Martín pescador da pinceladas de azul a las orillas del río; las águilas y buitres leonados recortan sus majestuosas siluetas en el cielo, y las cabras avivan con sus saltos las imposibles formaciones rocosas que nos salen al paso aquí y allá… Una nota especial merece el embalse de Cueva Foradada, por hallarse, casi como por arte de magia, en mitad de un territorio casi desértico. Sus adormiladas aguas son una llamada para miles de aves migrantes y otras especies de las que habitan en el Parque. El cormorán grande, antes de retornar al mar, gusta de invernar en este paradisiaco lugar…

Vista aérea del embalse de Cueva Foradada. Fuente: valdecara.blogspot.com

En lo que respecta a la historia humana de este curioso enclave aragonés, sorprende igualmente la cantidad de vestigios que, pertenecientes a las más diversas culturas, constituyen las fabulosas huellas de nuestros antepasados. En este sentido, lo primero que llama nuestra atención son las ricas pinturas y grabados hallados en los abrigos del valle, obra de los que habitaron estos cañones en el Neolítico. Algunas de las pinturas, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, son de las mejores halladas en la Península Ibérica –entre ellas, se encuentra la más grande de nuestro país-. Sin embargo, no fueron ellos los primeros vecinos del río Martín, como así lo indica la espectacular cueva de Eudoviges de Alacón, donde encontraron una extraña acumulación de huesos y utensilios de 50.000 años de antigüedad…

Poblado íbero de Cabezo de San Pedro, en Oliete. Fuente: http://www.iberosenaragon.net

Pero igualmente destacan los vestigios de época antigua. Debe tenerse en cuenta que el valle del río Martín ha sido siempre una vía natural de comunicación entre el valle del Ebro y las Sierras del interior, lo cual explica el arraigo de culturas como la íbera en esta zona. Son dignos de ver los poblados de Alcaine, de Alacón y, sobretodo, el yacimiento del cabezo de San Pedro, en Oliete, donde se conservan evocadores restos de la que fue una antigua ciudad fortificada.

Si avanzamos en el tiempo, también los visigodos pasaron por el río Martín, y su historia nos ha legado la peculiar necrópolis de las Lastras de San José, en Albalate del Arzobispo… Luego, en la Edad Media, el Parque halló uno de sus momentos más florecientes, pues fue entonces cuando se asentaron y crecieron diferentes aldeas…

Tumbas excavadas en la roca, en las Lastras de San José. Fuente: http://www.parqueriomartin.com

Para recorrer, disfrutar y entender todo ello, el Parque Cultural del río Martín cuenta con trece casetas informativas y diversas rutas señalizadas, distribuidas entre los ocho pueblos que lo conforman, a saber: Montalbán, Obón, Torre de las Arcas, Alcaine, Alacón, Oliete, Ariño y Albalate del Arzobispo. Aragón, un mundo.

Categorías: Paisajes y comarcas | Deja un comentario

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